
La capacidad de comunicarse con los hijos es una de las habilidades más importantes que deben tener los padres, sin esta capacidad se establece una lucha constante de poderes entre padres e hijos.
Los primeros años de vida de nuestros hijos son fundamentales para establecer las bases de una buena comunicación, tener una buena cocmunicación cuando los niños son pequeños es un buen inicio para que también se de en la adelascencia, épca en la que la comunicación padres-hijos es más complicada.
Cómo comunicarse con los hijos:
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Utiliza el contacto visual, nos tenemos que asegurar que los niños nos miran mientras les hablamos ya que se distraen con facilidad y quizá sino nos presten atención. Para conseguir que nos miren podemos cogerles suavemente de la barbilla o el hombro mientras les miramos a los ojos. Cuando el niño nos mira mientras le hablamos le debemos elogiar por ello y agradecérselo. A medida que el pequeño va creciendo debemos ir dejando de sujetarles el hombro o la barbilla.
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Habla con voz firme y sin gritar, si te das cuenta que estás levantando la voz al piderles algo o al reprenderles debes parar, respirar profundamente, mirar al niño a los ojos y continuar hablando, pero de forma lenta y muy clara.
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Habla utilizando afirmaciones en lugar de preguntas, le debes dejar claro qué es lo que tienen que hacer, cómo debe hacerlo, cúando hacerlo y dónde lo tiene que hacer, en lugar de decirle "¿Por qué no recoges el cuarto?" le debes decir "Ponte a recoger el cuarto"
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Usa frases sencillas, le tienes que hacer a los niños mensajes claros y sencillos, debes evitar dar rodeos co las explicaciones y no debes utilizar un lenguaje abstracto.
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Expresa tus sentimientos, la mejor forma de hacerlo es utilizar la primera persona en lugar de la segunda. Esto puede ayudar a evitar críticas, culpabilidades o el ataque directo. En lugar de decirle "Eres malo por gritarme" le debes decir "Me siento mal si me gritas".
Fuente: Vida Emocional