Los niños y el estrés

El estrés es uno de los males más extendidos de la sociedad moderna, y desafortunadamente los niños, cada vez con más frecuencia, también sufren estrés.

En los últimos tiempos ha aparecido un fenómeno conocido como el síndrome del super niño o niños de invernadero, los padres buscamos que nuestros hijos sean perfectos y queremos que sean inteligentes y tengan éxito y para conseguirlo creemos que el mejor camino es la estimulación. Por eso, incluso antes de que nazcan, les planteamos un nivel de exigencias demasiado alto.

Comenzamos a leerles y hablarles desde el embarazo, cuando nacen les inscribimos en todo tipo de programas y actividades como natación o gimnasia para bebés, luego llegan las clases de música, inglés, francés... Estimular a los niños sin duda puede traer muchos beneficios, pero sin duda la infancia es una etapa muy corta y no les debemos sobrecargar a los niños con actividades, necesitan tener tiempo para disfrutar de su infancia.

Cómo podemos ayudar a los niños a superar el estrés

La psicóloga Denisse Montt nos da 8 puntos para ayudar a los niños a superar el estrés:

  • Autoestima. Un niño que ha logrado desarrollar un alto nivel de autoestima, está menos expuesto a estresarse.Por eso para que el niño tenga alta la autoestima los padres debemos reforzar tanto verbal como conductualmente sus acciones, por ejemplo cuando te enseñe un dibujo le debes felicitar por lo bonito que es. también es importante para la autonomía de los pequeños que sus pades le fomenten un sentimiento de autonomía.
  • Sentimiento de Competencia. Toda persona necesita sentirse capaz. El niño debe estar consciente de que puede enfrentar y resolver sus problemas y que para ello puede buscar apoyo o pedir ayuda sin, por eso, ser menos.
  • Humor. El humor es el estado fisiológico antagónico al estrés. Sonreír es la mejor medicina contra el estrés, libera las tensiones y produce bienestar mental y una actitud positiva.
  • Creatividad y Cambio. Mantener la mente ocupada en otras cosas, que sean del agrado del niño, le permitirá olvidar aquello que le molesta y le causa daño.
  • Ejercicio Físico. Ayuda a mantener la mente sana y distraída, además de mejorar la autoimagen, lo que a su vez influye en la autoestima.
  • Alimentación. Debe ser sana y ordenada, sin recargar el estómago con cosas que no sean necesarias. Lo ideal es tener horarios fijos para cada comida, y lo ideal es que toda la familia comparta la hora de la comida.
  • Cuidar hábitos de sueño. Se debe procurar que el niño no trasnoche y que duerma las horas necesarias para cada etapa de su desarrollo. Su lugar de descanso debe ser cómodo.
  • Compañía. Los niños necesitan el apoyo incondicional de sus seres queridos. Necesita saber que no están solo en el mundo y para eso hay que demostrárselo.