Todos hemos oído mil veces que los niños repiten lo que ven. Los adultos, especialmente los padres somos su modelo de conducta, pero sin embargo muchas veces actuamos como si no nos vieran.
Decimos a los niños ¡no cruces en rojo!, mientras nosotros lo hacemos, ¡no fumes!, mientras sostenemos un cigarro en la mano... no podemos pretender que ellos actuen de una forma diferente a la nuestra.