
Los puzzles pueden llegar a ser adictivos, un claro ejemplo es el Bedlam Cube que además de resultar adictivo es considerado el puzzle más difícil del mundo.
El Bedlam Cube es un puzzle 3-D compuesto por tan sólo 13 piezas tipo Tetris con las que tienes que conseguir hacer un cubo. Hasta el momento se han encontrado 19186 soluciones diferentes, y aunque en apariencia pueda parecer sencillo puedes tardar varios años en encontrar alguna de ellas.